BREVE RESEÑA DE LA HISTORIA Y CARISMA
DE LA ORDEN DE HIJAS DE MARÍA NUESTRA SEÑORA


El Instituto de Hijas de María Nuestra Señora no es una nueva fundación aparecida en la Iglesia en los tiempos modernos, sino el resurgir de una Orden cuya historia y tradición puede resumirse así:


Santa Juana de Lestonnac fundó la Orden de la Compañía de María Nuestra Señora.

Fue aprobada por el Breve Pontificio "Salvatoris et Domini" de SS. Paulo V el 7 de abril de 1607.

Después de algunos cambios que había sufrido la Orden, el 17 de Octubre de 1987 la Casa de Talavera, en un deseo de volver a las fuentes, según la invitación del Concilio Vaticano II, fue erigida en monasterio "sui iuris", con el nombre de Orden de Hijas de María Nuestra Señora, cuyas Constituciones fueron aprobadas en 1990.


En el año 2003, ante la afluencia de vocaciones, la casa de Talavera fundó el convento-colegio de Nuestra Señora en Valdemoro (Madrid).

 


CARACTERISTICAS FUNDAMENTALES DE NUESTRA ORDEN

LA OBEDIENCIA

 

Como nuestra Orden adoptó las Reglas de la Compañía de Jesús, es lógico que nos distingamos en la obediencia que, como dice S. Ignacio en la carta a los padres y hermanos de Portugal, es una virtud que sola ella infunde en el alma las otras virtudes y las conserva impresas.

“Dejad que otras religiones nos excedan en ayunos y otras asperezas; pero no permitáis que nos aventajen en la puntual y rendida obediencia a nuestras superioras” (Santa Juana de Lestonnac).

 

LA EDUCACIÓN E INSTRUCCIÓN DE LAS NIÑAS


Nuestra Santa Madre había sufrido en su infancia los efectos de una falta de educación católica. Su madre, calvinista, le inculcaba sus ideas y, en su tiempo, la Iglesia Católica carecía de escuelas para niñas. De la educación de los niños se ocupaba la recién fundada Compañía de Jesús, en cuyo colegio se educaban los hermanos de Santa Juana, que a su vez transmitían los conocimientos adquiridos a su hermana.

No es extraño que Santa Juana recordando esta laguna de su niñez, pensara en la necesidad de que alguien se ocupara de educar cristianamente a las niñas.

“¡Cuántas almas podemos salvar nosotras que sin nuestro auxilio quedarían sumidas en la ignorancia, o aprenderían lo que siempre deben ignorar” (Santa Juana de Lestonnac).

 

LA CLAUSURA

En un principio la Orden era de clausura papal menor. Actualmente mantiene el espíritu en una clausura constitucional, que consiste en limitarse a salir sólo lo necesario para el bien de la obra apostólica y renunciar a cualquier salida de utilidad personal o de familia.

“ La humildad es un tesoro; nunca está más seguro que cuanto más escondido está” (Santa Juana de Lestonnac)

NUESTROS PATRONOS


La Orden está consagrada de manera particular al CORAZON DE JESUS, a LA SANTÍSIMA VIRGEN, y a SAN JOSÉ.

 


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